Defendamos la ley de libro

El conjunto de editoriales que integramos #188RutaEditorial entendemos que derogar la #LeyDelLibro no sólo es una mala idea: es una gran amenaza para quienes participamos en el mundo editorial: escritorxs, editoriales, imprentas, librerías, lectoras y lectores.

La ley 25542 (del año 2002) establece un precio uniforme de venta al público consumidor de libros en todo el país, sea por la vía que sea: un solo precio de venta.

¿Por qué nos importa? Porque establece una competencia que no esté basada en el poderío económico sino en otros factores.

En el corto plazo los grandes jugadores podrán hacer descender los precios (con distintas herramientas, desde el dumping hasta la compra por exclusividad) para hacer desaparecer a los actores pequeños (como librerías y editoriales).

En el mediano plazo desaparecemos del mercado las editoriales independientes y las librerías de barrio, dejando a las grandes cadenas internacionales y jugadores concentrados el terreno para una suba de precios antojadiza y descontrolada.

El público lector no sólo tendrá que pagar más caro por cada unidad, sino que además perderá la diversidad que le ofrecen las editoriales hoy existentes y las librerías especializadas y diversificadas por todo el país (lo que se conoce como bibliodiversidad).

Esta tendencia a la concentración y la configuración de monopolios ya se puede observar en países donde la ley de precio fijo no existe. En países como Argentina o España, en cambio, hay un robusto entramado de librerías y editoriales independientes que da vida a un variado y dinámico mundo del libro.

Frente a esta situación, nuestras editoriales, ubicadas en el noroeste bonaerense, lejos de los centros urbanos más importantes del país, corren serio riesgo de desaparición.

El libro no es una mercancía más sino un bien cultural de la sociedad.

La producción de libros va más allá de la mera oferta y demanda y de la mano invisible.

#DefendamosLaCultura #LibroEsCultura