«Cuando todo pase», de Marcelo Rosetti

Cuando todo pase

Marcelo Rosetti

 
Vas a vivir un día muy importante y es necesario que estés bien preparada. Al final, como todos nosotros, has recuperado la libertad y tendrás que ser responsable. La caridad es un valor conveniente para que te acompañe a lo largo de tu vida. Y hoy vas a poder experimentarla de primera mano cuando hagas este viaje al Hogar. Podrá resultarte una experiencia inquietante y seguro tu corazón latirá con más fuerza, porque en tu interior irás imbuida por el amor hacia tus semejantes.
 
Vas a llevar una bolsa llena de cosas para aquellos chicos que no tienen las mismas oportunidades que vos. Porque este mundo que conocés tiene un límite bien corto. Más allá hay otro mundo, diferente, donde las cosas son mucho más difíciles. Tendrás una travesía que te va a ir acercando de a poco a ese mundo que desconocés. No tendrás miedo porque estarás haciendo el bien y Dios estará con vos.
 
En un rato te pasará a buscar el micro del colegio. Te podrás sentir tranquila, van a ir todas tus compañeras, la señorita Dallaway y el Padre Newman. Podrás sentarte donde quieras. Pero aunque sean confiables, mantendrás la distancia mínima con respecto a tus compañeras y bajo ningún punto de vista te sacarás el barbijo. Aunque no debieras preocuparte, si hace bien su trabajo para el cual se le paga, la señorita deberá recordártelo.
 
En la mochila tendrás el cancionero dominical. Vas a comenzar el viaje con la oración de la mañana, y durante una parte del trayecto vas a ir cantando lo que te indique la señorita. Ella se fijará en lo bien peinado que llevás tu pelo rubio y te hará algún comentario al respecto. Vos asentirás mientras te pases una mano sobre los tablones del jumper. Procurarás no rozar tus zapatos de charol para que sigan brillando siempre.
 
Después de cruzar el último puesto de guardia de la empresa de seguridad, cuando ya estés afuera del barrio, vas a ver que el micro tomará el camino de siempre hacia el centro, por la autopista. Todavía estarás en la parte segura del viaje.
 
El desayuno lo tendrás arriba del micro, de modo que sacarás de la mochila la lunchera que te preparó Mabel. Es importante que convides a tus compañeras y maestros de lo que lleves. Ya sea que acepten o rechacen tu invitación sonreirás sin separar los labios. Cuando lo hagas, bajarás de manera leve la cabeza.
 
Tu cara irá exultante de felicidad porque este viaje te tendrá como peregrina de la fe. No olvidarás tocar, cada tanto, la Cruz que cuelga de tu cuello. Te dará fuerza para esta hermosa aventura. Le comentarás a tus compañeras lo ansiosa que te ha tenido esta experiencia y lo bien que se siente poder ayudar a la gente. Esa es la palabra que deberás usar para referirte a ellos: la gente. Tus compañeras asentirán y en tu mirada azul habrá un brillo que la lleve a la perfección.
 
A poco de tomar la autopista verás que el micro se desviará hacia la izquierda. Tomarás por un camino de dos manos que es probable esté lleno de pozos. Ahí se termina la cobertura intensa de la empresa de seguridad. Para ese momento, será conveniente que te ubiques sobre el pasillo y bajo ningún punto de vista te acerques a la ventanilla.
 
Ya no verás el verde intenso de los parques que nos rodean. El paisaje se irá haciendo cada vez más marrón y las casas achaparradas como los espinillos del desierto. Comprenderás que la estética de lo que te rodea ya no tendrá la delicadeza a la que estás acostumbrada, pero eso es parte del aprendizaje.
 
Después de unas horas de viaje habrás llegado al Hogar. No te bajarás del micro hasta que esté completamente detenido y adentro del predio. Te recibirá Sor Caridad.
 
Cuando entres al Hogar, dejarás de llevar la mochila sobre tu espalda. Deberás ponerla sobre tu pecho y aferrarla fuerte, siempre. No la soltarás en ninguna circunstancia. Es probable que tu corazón lata muy fuerte, pero no tendrás miedo. Sabrás que estás en el camino correcto y que hacer el bien implica un esfuerzo.
 
Deberás actuar con cautela. Observarás a todos los que te rodeen. Vas a notar que son tan marrones como el mundo al que pertenecen. Que estén en el Hogar te dará la tranquilidad de su mansedumbre. Sin embargo te limitarás a mirarlos desde lejos. Los maestros entregarán todas estas cosas que nos sobran y tenemos para ellos. Dejarás que ellos lo hagan.
 
No aceptarás nada de esas porquerías que suelen comer. Les dirás que no, mientras sonríes sin abrir los labios. Nunca dejarás de conservar los buenos modales.
 
Nunca sacarás tu celular. Tampoco les dirás tu nombre, ni dónde vives. Menos quiénes son tus padres. Sus miradas suelen ser sumisas y sus voces mudas, pero es conveniente que estés alerta, por si alguno transita por el camino del mal e intenta hacerte daño.
 
Los saludarás desde lejos y evitarás cualquier tipo de contacto. Si por casualidad llegaran a tocarte, en la mochila llevás alcohol en gel. También un botiquín de primeros auxilios, por si te lastimaras con alguna de esas superficies ásperas que tienen sus muebles ordinarios.
 
Y si tuvieras cualquier inconveniente, al punto que alguno se te acerque demasiado y sientas el sopor que despiden sus cuerpos, apretarás el control antipánico y los de la empresa de seguridad estarán ahí de inmediato. Nunca deberás dudar que una buena defensa es el mejor ataque.
 
Sin embargo, cuando vuelvas, habrás ayudado a tu prójimo, habrás hecho uso de tu condición de ser humano libre, como incluso ellos lo son, sin lugar a dudas. Eso te dará la convicción y certeza de que te habrás convertido en una mejor cristiana, en una ciudadana responsable, en una persona de bien.



Marcelo Rosetti nació el 01/11/1976, en la ciudad de Junín (Bs. As.) Estudió la carrea de Contador Público en el Centro Universitario Regional Junín – UNLP. Su gusto por la literatura en general y por escribir en particular, es desde siempre. Desde que lo recuerda. Si bien ha sido una faceta relegada por algunos años, decidió retomarla inscribiéndose en el Taller Literario dictado por la Prof. María Silvia Biancardi en la UNNOBA, durante 2017. A su vez, en 2018 y 2019 cursó el Taller Literario dictado en la UNNOBA por la Gestora Cultural y Escritora, Soledad Vignolo Mansur. También ha realizado taller con la escritora Anahí Flores, durante 2019. Actualmente cursa taller con el escritor Mauricio Koch y clínica de escritura con la escritora Azucena Galettini. Fruto de tales cursadas han surgido diversos cuentos enmarcados en las consignas de los Talleres. Uno de ellos, “Hasta el día que me quieras” fue seleccionado para ser publicado en la Antología 90º Aniversario de la S.A.D.E. Otro cuento titulado “Coto y Luisa”, recibió 2º Mención Especial en el 6º Concurso Nacional de Literatura “María Elena Walsh” organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Salta. Y el cuento “Cuando todo pase” obtuvo el 2º Premio del concurso Cuentos en pandemia, organizado por la fundación Ciudad Abierta y la agrupación Frente de Todos de Junín. También integra el Colectivo Literario denominado “La Piara” (Blog: lapiaraliteraria.wordpress).
Otros talleres de los que ha participado son “Cuatro Bodas y un Funeral”, “Unión de Relatos Sobre Sueños (URSS)”, “Cuentos Navideños”, “Cuentos climáticos”, “Citas a ciegas”, todos dictados por la Prof. María Silvia Biancardi.

Contacto: rosettimarcelo@gmail.com / Cel (0236) 154506916

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